Elaboración de un Protocolo de Actuación frente a situaciones de violencia escolar
¿Qué es un Protocolo de Actuación?
Un Protocolo de Actuación es un documento que establece, de manera estructurada, clara y organizada, los pasos a seguir y los actores responsables de implementar las acciones necesarias para actuar frente a una situación de violencia
escolar8. Este Protocolo debe formar parte del Reglamento Interno y ser complementado con políticas de promoción de la convivencia escolar y prevención de la violencia escolar, incorporadas en las actividades curriculares y extracurriculares del establecimiento.
El Protocolo de Actuación debe ser conocido por todos los miembros de la comunidad educativa. ¿Qué situaciones debe considerar el Protocolo de Actuación frente a situaciones de violencia escolar? El Protocolo de Actuación debe aplicarse solo ante
la ocurrencia de situaciones de violencia escolar; para ello, es importante tener presente lo siguiente: Un acto de violencia es el uso ilegítimo de la fuerza, el poder físico o psicológico con la finalidad de causar daño en otra persona. La violencia
puede ser ejercida física o psicológicamente, presencialmente o a través de las redes sociales o medios tecnológicos. El acoso escolar o bullying es una forma de violencia, que tiene tres características esenciales: •Se produce entre pares. •Existe
asimetría de poder entre las partes, es decir, una de las partes tiene más poder que la otra. Este poder puede ser físico o psicológico. •Es reiterado en el tiempo.
No es acoso escolar o bullying: • Un conflicto de intereses o desacuerdo
entre personas. • Las peleas entre iguales, es decir, entre dos personas que están en igualdad de condiciones. • Una pelea ocasional entre dos o más personas. • Las agresiones de adulto a estudiante, esto es maltrato infantil.
El Protocolo
de Actuación frente a situaciones de violencia escolar, debe contemplar, por tanto, las situaciones de violencia escolar, incluido el acoso escolar o bullying, pero no las situaciones de conflicto de intereses, indisciplina o situaciones que no están
motivadas por dañar a otra persona. Por ejemplo, los juegos violentos indudablemente deben ser abordados pedagógicamente, pero no corresponde aplicar para ello este Protocolo de Actuación, sino lo establecido en las normas de convivencia y medidas pedagógicas
contenidas en el Reglamento Interno.
El Protocolo de Actuación debe contemplar las siguientes situaciones: 1. Agresiones entre estudiantes. 2. Agresiones de adulto a estudiante que, de acuerdo a la LSVE, revisten especial gravedad. 3.
Agresiones de estudiante a adulto. 4. Agresiones entre apoderados y funcionarios del establecimiento. 5. Agresiones dentro y fuera del establecimiento educacional, que afecten a estudiantes de la comunidad educativa.
6. Agresiones a través de medios tecnológicos, ejercidas o que afecten a estudiantes del establecimiento educacional.