Ejercicio de respiración:
El objetivo principal de este ejercicio es lograr relajación, circulación y concentración.
Método:
1 - Acostarse sobre la espalda y doblar las rodillas con los pies apoyados en el suelo, separándolos a la anchura de las caderas.
2 - Apoyar las manos sobre las costillas haciendo que se toquen las puntas de los dedos de ambas manos.
3 - Inspirar profundamente por la nariz haciendo que se expandan los pulmones y las costillas.
4 - Exhalar por la boca expulsando todo el aire, sintiendo cómo las costillas y las puntas de los dedos vuelven a juntarse.
5 - Repetir el ejercicio cinco veces.
Durante la exhalación, las costillas se "cierran" y se dirigen hacia abajo y la columna se flexiona ligeramente. Por este motivo se recomienda soltar el aire en la flexión de columna y durante la extensión realizar la inspiración.
En todos los ejercicios la respiración debe comenzar justo antes que el movimiento. De esta manera podemos estabilizar y proteger la columna y realizar el ejercicio con más seguridad.