Considero que incorporar la lengua de señas en la educación inicial no solo permite adquirir una nueva forma de comunicación, sino que también fortalece habilidades emocionales y sociales como la empatía, el respeto por la diversidad, la inclusión y la capacidad de ponerse en el lugar del otro.
Desde pequeños, los niños aprenden que existen distintas maneras de comunicarse y participar en la sociedad, favoreciendo una convivencia más consciente y accesible para todos. A mi juicio, enseñar lengua de señas desde la infancia es una herramienta para construir comunidades más inclusivas y humanas.
¿Creen que su incorporación temprana en las escuelas podría impactar positivamente en el desarrollo socioemocional de los estudiantes? ¿Por qué?