Considero que las principales barreras que dificultan entregar un trato empático en los servicios de urgencia son la sobrecarga laboral, la falta de personal, los tiempos de espera prolongados y el estrés físico y emocional al que está expuesto el equipo de salud. Estas condiciones pueden provocar agotamiento y dificultar la comunicación con los pacientes y sus familiares, quienes muchas veces se encuentran asustados, preocupados o frustrados por su situación.
Como medida administrativa, propondría revisar la distribución del personal y organizar los turnos de acuerdo con la demanda asistencial, para disminuir la sobrecarga laboral. Además, sería importante realizar capacitaciones periódicas sobre comunicación efectiva, empatía y manejo de conflictos, reforzando la importancia de escuchar al paciente, explicar los procedimientos con claridad y tratar a todas las personas con respeto y dignidad, tal como lo promueve la Ley 20.584. De esta manera, se podría mejorar tanto la experiencia de los pacientes como el bienestar del equipo de salud.