Chanfaina
Chanfaina de cordero
La chanfaina de cordero es un plato tradicional muy arraigado en la cocina de campo y del Valle Central de Chile. Heredada de la tradición española, esta preparación rústica y reconfortante combina vísceras (generalmente hígado de cordero) con verduras de la huerta y arroz, logrando un guiso espeso y lleno de sabor.
Ingredientes
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500 g de hígado de cordero (o una mezcla de menudos)
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4 papas grandes, peladas y cortadas en cubos
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200 g de porotos verdes picados
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100 g de zapallo camote, cortado en cubos
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1/2 taza de arroz (de grano corto o mediano)
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2 cebollas picadas en cuadros finos o pluma
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3 tomates maduros, picados (sin piel ni semillas)
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2 dientes de ajo picados finos
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1 hoja de laurel
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1 cucharadita de ají de color (pimentón molido)
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1 cucharadita de aliño completo
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Caldo de cocción (el agua donde se cuece el hígado) o agua caliente
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Aceite, sal y pimienta a gusto
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Cilantro o perejil fresco picado para decorar
Preparación Paso a Paso
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Cocinar la carne: En una olla con agua hirviendo y un poco de sal, cocina el hígado de cordero hasta que esté cocido. Retíralo, reserva el caldo de cocción y pica el hígado en cubos pequeños.
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Hacer el sofrito: En una olla grande, calienta un chorro de aceite y sofríe la cebolla junto con el ajo hasta que estén transparentes. Añade el tomate picado, el ají de color, el aliño completo, la hoja de laurel, sal y pimienta. Cocina por unos minutos hasta formar un hogao bien integrado.
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Incorporar los ingredientes: Agrega a la olla los cubos de hígado picado, las papas, el zapallo y los porotos verdes. Mezcla bien para que absorban los sabores del sofrito.
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Primer hervor: Vierte el caldo reservado (y agua adicional si es necesario) hasta cubrir los ingredientes. Tapa la olla y cocina a fuego medio por unos 10 minutos, hasta que las papas y el zapallo estén a mitad de cocción.
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Añadir el arroz: Incorpora el arroz, revuelve suavemente para evitar que se pegue y cocina tapado a fuego lento por otros 10 a 12 minutos, hasta que el arroz y las verduras estén listos y el guiso tome cuerpo.
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Servir: Apaga el fuego, rectifica la sal y espolvorea encima un puñado generoso de cilantro o perejil fresco picado.
Consejo tradicional: Se sirve bien caliente en platos hondos de greda o cerámica, idealmente acompañado de un trozo de pan amasado o marraqueta crujiente para aprovechar el contundente jugo del guiso.