Perfilado de sección

  • El adiestramiento básico no se trata de imponer dominancia, sino de establecer un código de comunicación claro para que ambos sepan qué esperar del otro. Sentarse, acudir al llamado o caminar sin tirar de la correa son comandos fundamentales que garantizan no solo la buena convivencia en casa, sino también la seguridad del animal en la calle. Un perro que entiende los límites es, paradójicamente, un perro con mucha más libertad.

    En esta etapa inicial, la constancia y la repetición son vitales. Abordaremos las técnicas para captar la atención del cachorro y del perro adulto, estructurando sesiones cortas pero altamente efectivas basadas en el refuerzo positivo. Aquí sentaremos las bases para evitar que las salidas diarias al parque se conviertan en un deporte de riesgo.

    • Video Recomendado: Las PRIMERAS ÓRDENES que DEBES ENSEÑAR a un PERRO o CACHORRO (Canal: ican adiestramiento canino). Un excelente resumen visual sobre cómo iniciar la enseñanza de los comandos básicos paso a paso.

    La decisión de compartir nuestras vivencias con un animal como el perro no siempre es tan sencilla como pudiera parecer. Las travesuras, el adiestramiento, siquiera básico, el cuidado e higiene y el tiempo que debemos dedicar a nuestro mejor amigo irracional son factores a contemplar con absoluta frialdad y cálculo, antes de optar por una elección precipitada.

    Aquellos hogares, sobre todo en las grandes ciudades, que acogen una familia más o menos grande, han de contar con la decisión unánime de todos los miembros familiares, de aceptar los "Pros" y "contras" inherentes a la posesión de un perro.

    Siempre han de considerarse muy seriamente los inconvenientes. Las ventajas se nos darán, por añadidura, con la lealtad, la fidelidad y el cariño incondicional de un ser vivo, inteligente y sumiso, que no regateará ni siquiera su vida en defensa de sus amos. No debe parecer que seamos reacios a tener un perro en la familia, ni mucho menos, sólo intentamos que no haya perros abandonados o rechazados por sus amos al poco tiempo de haberlos adquirido.

    El perro, sobre todo en la ciudad, requiere atenciones y tiempo. Se necesitan un par de horas, a lo largo del día, distribuidas en tres o cuatro veces, para que el animalito pueda salir a un parque o jardín a correr, gastar energías y, lógicamente, evacuar sus residuos fisiológicos.

    En la casa ha de existir un rincón con una cesta o colchoneta que sea el dormitorio de nuestro perro. Asimismo, deben dedicarse algunos minutos a la preparación del alimento y a la higiene del animalito. Un cachorro pequeño deberá efectuar de tres a cinco comidas diarias, según la edad, y bajar a la calle con mucha más frecuencia, para que se convierta en un ser limpio y ordenado.